miércoles, marzo 26, 2008

SIEMPRE EN DUELO

María del Pilar Gamboa (Julio 3/1995 - Septiembre 26/2007)

6 meses, 180 días, 4320 horas, 259.200 minutos y sigues tan presente en la memoria que ya nada podrá copar el vacío de tu ausencia. Cada día despertamos en casa y nuestras miradas preguntan por ti, buscamos tu sonrisa, tus pilatunas, tu espíritu libertario. Sólo nos alienta la idea de saber que te detuviste en el tiempo y el espacio, y que hemos de abrazarnos cuando hallamos transitado la ruta de la vida, el camino.

miércoles, marzo 19, 2008

LIBERTAD

Al Bano Carrisi & Mariana Pashalieva

martes, marzo 11, 2008

EL PARANOICO


He tenido deseos de vender el televisor, me dijo un amigo esta mañana. Lo entendí, supe que se refería al cansancio de esas historias girando alrededor de un círculo. La guerra alcanzó un formato demencial, no entiendo cómo la mayoría no se da cuenta. A veces me levanto con miedo de ser abordado por un comando de “guerreros”, a veces sueño que escapo en medio de la espesa selva, a veces quisiera estar sumido en la somnolencia de la estupidez para no darme cuenta de nada. La mayoría de las veces creo estar atrapado en un cuento de Edgar Allan Poe. Veo el entusiasmo de la sangre comercializada, la atrocidad disfrazada de justicia, la barbarie camuflada, la ideología de las babas en la boca, los transeúntes atiborrados de argumentos-excrementos, los hijos de la noche danzando sobre los cementerios. De vez en cuando encuentro una voz entre millones que reflexiona, y eso me hace pensar que no estoy del todo perdido, o tal vez soy un enajenado. Cuando los abuelos me narraban historias en donde los machetes se blandían en las madrugadas, creía que eran ficciones seniles. Ahora entiendo que sus relatos eran presagios de tiempos más aciagos. Miro a la gente tranquila ir de acá a allá como si nada, sin percatarse del ruido de las sierras, del detonar de las bombas, del estruendo de los cauces que llevan cuerpos mutilados, de las serpientes que acechan los senderos, de la muerte con su disfraz justiciero esperando en la vuelta de la esquina. Esos seres anómalos siguen sin inmutarse. Almuerzan. Ríen. Se embriagan. Llenan los centros comerciales. Vitorean las armas. Arman trifulcas en los estadios. Dicen estupideces a un ritmo de 1800 barrabasadas por minuto. Esos seres me asustan, me dan pánico, me producen delirio, aunque ellos suelan decir que yo soy el paranoico.

viernes, marzo 07, 2008

MENSAJE PARA UNA MUJER


De todas las esencias
Que construyen el insondable cosmos
Eres mujer el epicentro.

No existe un lugar del universo
Cuyas partículas no contengan
La fluidez de tus aromas.

Por eso cuando quiero saber qué es la belleza
No miro al cielo. Sólo observo
La mujer que está más cerca.

miércoles, marzo 05, 2008

SI AL FUTURO


Caminantes si hay camino,

el que vamos haciendo al andar.


Son los pueblos los que tienen la virtud

de cambiar las sociedades.


6 de marzo: Por la no violencia, todos a las calles a demostrar que el retumbar de las metrallas y las bombas no nos han vuelto sordos para escuchar el clamor de la realidad.

RECETA DEL DIA: Hecatombe a la colombiana

Para pre-para-r este plato se hace necesario planear la combinación de sus ingredientes de manera premeditada, por lo tanto se aconseja un asesor de cocina experto en “calentaos”. Lo primero que hay que tener en cuenta es que los comensales tragan de todo, siempre y cuando venga acompañado con el slogan “Colombia soy yo”, ingrediente mediático con el cual se garantiza que todo será consumado o consumido, si es el caso. El chef debe tener una lengua adobada, dispuesta y fibrosa. No hay que olvidar que Cicerón recomienda para estos casos previos al plato fuerte, mucho pan y circo, pasantes que evitan los bostezos a priori. Recuerde siempre que los comensales están dispuestos a esperar que el maná caiga del cielo, por eso es vital hacerlos mirar para arriba, porque al frente nada bueno se encontraría. Otro ingrediente vital, y que ayuda bastante a darle un buen sabor a menjurje, es el alcohol. Procure una buena dosis, si todo el mundo está borracho mejor, ¿alguna vez has visto un borracho despreciar un plato regalado? La mejor marca de alcohol es aquella bien añejada y cuyo sonoro nombre emborracha de entrada: “Patriotismo”

Como la elaboración del plato toma su tiempo, procure tener los comensales ocupados, porque cualquiera puede meterse a la cocina y deshacer el entuerto, recuerda qué es lo que en verdad se cocina. Anuncie con bombos y platillos el plato fuerte que vendrá, y diga siempre que usted es un chef muy humilde, que actúa movido por la necesidad de dar de comer al hambriento. Cuando la ansiedad acose traiga un naipe, o un juego de mesa para señoritas y ponga a jugar a los meseros, y de paso déjelos que tomen la iniciativa de organizar alguna marchita de hambrientos, pero eso si, esté listo para acaparar los dividendos. Recuerda que la alacena siempre debe estar llena, decía mi abuela, la que se murió de indi
gestión.

Antes de servir el plato, hágales saber a los invitados que esto es un autoservicio, y para despertarlos de su letargo, arroje unas cuantas bombas festivas de manera que al estallar atraigan la atención, que todos sepan que empezó la fiesta. Procure que no se den cuenta que están comiendo carne de cañón. La platería adecuada es la gringa, parecen transparentes, no se les nota el moho.


De esa manera usted pondrá la mesa a la carta y al final podrá degustar una jugosa tercera reelección. Después de esto que los invitados coman mierda.

martes, marzo 04, 2008

BANALIDAD DISCURSIVA


Esta reflexión va en la línea del post publicado en THE SECRET GOLDFISH, y es que no puedo entender cómo el pueblo colombiano celebra la barbarie con tanto ahínco. No suelo creer mucho en las encuestas por aquello que dijo Mark Twain de que el problema de la estadística está en que si mi vecino tiene dos carros, en promedio tenemos de uno; sin embargo, ante el embate informático uno debe connotar. El 80% de colombianos creen que se justifica el acto de violación de soberanía que se realizó al invadir al Ecuador para dar de baja a Raúl Reyes y el 65% está dispuesto a enrolarse en un conflicto con Venezuela y Ecuador.(noticieros noche anterior) Definitivamente la estupidez es un indicador de atraso cultural. ¿Recuerdan que el 80% de EE.UU., o más, estaba de acuerdo con la invasión a Irak?

La sociedad subsumida en el primer bombardeo, el mediático, se limita a tomar café, fumar cigarrillo y con-versar sobre el tema, pero con tal superficialidad que el agua no da en los tobillos. En la mañana, en un programa de RCN, abrieron los micrófonos al los televidentes, y sospechosamente todos los participantes atizaban el conflicto, descalificando al Ecuador por “enojarse” porque un comando colombiano entró a su territorio y “dio de baja” al ¿?¿?¿?¿?*****--++/. Es decir, que yo puedo entrar a la casa del vecino y armar un desastre y debo pedirle al dueño de la casa que me una palmadita en la espalda y me reconozca como adalid de la justicia.

Hay que ser menos llanos a la hora de analizar los hechos. Una sociedad democrática tiene mecanismos de hacer justicia. ¿Acaso el Ecuador no había entregado a otro cabecilla (Simón Trinidad) apresado en su territorio? Atacar la soberanía del pueblo hermano ecuatoriano sólo sirvió para poner las FARC en un pedestal de grupo armado que nos corresponde a su accionar. Se legitimó internacionalmente a un grupo de bárbaros, violadores de los derechos humanos y traficantes de vidas, sueños y demás alcaloides. El Tío Sam debe estar restregándose los bigotes ante tal plato que se le ofrece en la mesa…y muchos por ahí celebrando al son de los tambores de la guerra.

lunes, marzo 03, 2008

VIENTOS DE GUERRA...



Todas las guerras, desde el principio de la civilización,
se hacen con sangre, son iguales,
sólo son diferentes las explicaciones.
.Samuel Fuller

Quisiera continuar escribiendo poesía del deseo. Disfrutando de las delicadezas de la piel y construyendo embates de cuerpos desnudos. Pero la realidad impide refugiarnos por siempre en esos oasis. Por lo tanto, suspendo aquí temporalmente mi ABC-DIARIO DEL DESEO, para darle paso a la barbarie cotidiana.

Y hablo de la realidad de una guerra colombiana que hasta hace unos pocos días era drama local, y ahora se avizora tragedia internacional. Cuando el Estado colombiano en cabeza del presidente Álvaro Uribe decidió, premeditadamente, invadir territorio ecuatoriano para “dar de baja” a Raúl Reyes, miembro del secretariado de las FARC, decidió también desbordar las fronteras de nuestra guerra interna y de paso, tal vez sin querer queriendo, reconoció ante el mundo, que en Colombia existe una guerra, no un conflicto.

Basta observar con tranquilidad el panorama de Latinoamérica, para entender que se están sembrando vientos bélicos, olvidando el legado de barbarie de otros contextos mundiales. Atizar la hoguera de la guerra, es prepararnos para ser consumidos por el infierno de Dante. Creo firmemente que ninguna idea está por encima de una vida, y me pregunto: ¿Quiénes están interesados en que los pueblos del norte de Suramérica se enfrasquen en una guerra? Pues nada menos que los EEUU, quienes en los inicios de una nueva recesión económica saben que las guerras disparan sus bolsas de valores, venden armas, consiguen preciados botines de guerra (tierras fértiles colombianas, zonas húmedas del Amazonas, petróleo de Venezuela, etc, etc.).

Los pueblos no pueden avalar sin más el delirio de sus gobernantes. Por eso, en medio de la confusión mediática quedan claro algunas premisas:

1. Colombia vulneró el derecho internacional humanitario al entrar a Ecuador a cometer un acto de guerra.
2. Raúl Reyes no representaba la justicia y reinvindicación del pueblo colombiano.
3. EEUU, como perro de caza, está al acecho para meter sus narices bélicas en la región.
4. Chávez incita a la guerra, sin saber (¿o lo sabe?) que es caer en el juego del imperio que tanto crítica.
5. La comunidad latinoamericana debe unirse y evitar caer en la trampa de la mal llamada civilización en donde la guerra es la única opción.
6. No podemos caer en los modelos de nacionalismos trasnochados y populismo decadentes.
Otra Latinoamérica es posible, pero no una en donde la barbarie (de ninguna procedencia) se justifique.