martes, septiembre 10, 2013

QUÉDATE ENCIMA



















Quédate encima

El instante perfecto para recomponer el mundo,

El segundo vital

Para dejar de mirar al cielo

En busca de lo escindido en lo terrestre.

Quédate perpendicular a mi deseo

Como esa hoja que cae del árbol

Presintiendo en el suelo la huella del éxtasis.

Déjame atrapar en las manos

El follaje de tu saliva

Que recorre hacia el sur

El sendero donde antes

Pastearon los antiguos dioses.

Quédate un instante para poder entender

El lenguaje de la eternidad

Y descargar en tu cintura

La pesada carga

De existir en un tiempo

Vaciado de caricias.

miércoles, agosto 14, 2013

PLEGARIA DEL NO-CREO



No creo en los hombres que quieren cambiar el mundo

Pero no alteran un ápice su cotidianidad.

No creo en quien grita justicia

Pero oprime a sus inferiores.

No creo en los hombres que sufren cuando sienten hambre

Pero le son indiferentes las hambrunas de los demás.

No creo en el hombre que se entristece con la pobreza

Pero sus lujos imitan el estupor de los avaros.

No creo en los ecologistas que quieren salvar la tierra

Y suben una cumbre y creen que eso es suficiente.

No creo en los vegetarianos que no comen carne

Pero su cuerpo está repleto de insolidaridad con los humanos.

No creo en los hombres libertarios

Cuya libertad se construye en la opresión a los demás.

No creo en los enemigos del poder

Que tranzan por debajo de la mesa sus migajas.

No creo en los discursos de igualdad

Que oculta las palabras lisonjeras del tirano.



Creo en las tres damas

La libertad, la solidaridad y la justicia

Aunque cada vez veo más hombres

Dispuestos a ignorarlas.
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viernes, mayo 31, 2013

LEYENDA DE LA COLOSA



Por: Carlos Arturo Gamboa B.



Tiempo después volvieron

Y el sonido de los cascos

Se ocultaba en sus fauces de acero.

Los Pijaos eran el rumor de una leyenda

Y en donde se levantaban casuchas de hierba

Encontraron vestigios de una historia.

Volvieron por el sueño del Dorado

Que sus antiguos ancestros ambicionaron,

Sólo que entonces no tenían

Brújulas conectadas con el cielo.

Volvieron con nuevos espejos

Cachivaches del mercado de las ignominias humanas,

Con el sello de la miseria de los pueblos.

Quisieron cambiarnos las entrañas de la tierra

Por mentiras adornadas en promesas,

Quisieron erradicar nuestra mirada

Atando a sus máquinas celestes

El espíritu del agua de nuestras cordilleras.

Volvieron ansiosos con sus balanzas,

Sus artilugios, sus pocetas químicas, su avaricia.

Volvieron pero nunca calcularon

Que el espíritu de nuestra fuerza no había muerto.

Volvieron, pero ayer los vi expulsados,

Y mientras huían, de azul se teñía el cielo.

domingo, noviembre 18, 2012

CANCIÓN PARA UN DOMINGO TRISTE

















No más tu cuerpo atravesó el umbral
La acuosidad se apoderó de todo,
Como relámpagos mis ojos se cerraron
Haciendo crujir el mediodía.
Cada vez que el tiempo
Estrena su guadaña
Recordamos lo ínfimo que resulta
Luchar contra el destino.
Es mejor enajenar los sentimientos
Mientras contemplas la espalda
De un amor que huye del lugar del crimen;
No hay testigos
Todo transcurrió mientras dormías.
No más tu cuerpo atravesó el umbral
Empecé a cuestionarme
Si fui la víctima o el victimario.

domingo, noviembre 04, 2012

LUJURIOSO


 
Si mis manos se desdoblan
En los pliegues de tu piel
Déjalos frotar el abismo del deseo,
Déjalos, en ellos habitan mil ojos
Que buscan siempre la curvatura
En la piel y en los silencios.
Si mis labios como poros angustiados
Beben los fragmentos sudorosos
Que de tu cuerpo nacen,
Déjalos abarcar la inmensidad de los latidos
Déjalos desangrarse en el halago.
Si acecho los bordes de tu falda
No me llames lujurioso,
Dadle libertad a mis caricias:
Sólo intento amar.

lunes, agosto 06, 2012

FREUD, LOS ZANCUDOS Y TU CUERPO


El tintineo de la madrugada atraviesa
El manillar oculto de mis deseos,
Desprendiendo acuosas formas olvidadas
Que impiden el letargo de los párpados.
Zumba el aire con aletazos mortíferos
De la infancia estancada
En los jarrones de la desolación,
Y tras la cortinas un humillo
Hace presencia sin protocolo.
Otra vuelta a la horizontal forma
De una muerte anunciada en los letargos,
Mientras las sábanas exhalan el vaho
De un instante de pulsiones.
En la distancia muere otro segundo
Acuchillado por el tiempo
Y el ojo, centrifuga aliteración, pierde su centro
Para desplomarse hacia el oscuro rincón
En donde palpita un recuerdo.
Casi amanece. Casi muero.
En la mañana restauraré mi cuerpo
Para enfrentarme otra noche
A Freud, los zancudos y tu cuerpo.