lunes, julio 07, 2008

INTELEGIBLE

Para entender la ciudad
Tuve que huir a las montañas
Desde donde su rostro
Provoca náuseas nostálgicas.
Desde las cumbres el croquis
De la desolación se hace uniforme
Y como riachuelos se dibujan las calles
Dejando en la penumbra los transeúntes.

A lo lejos el rumor de las bocinas
Atareadas de brutalidades
Es apenas un espejismo
Y la existencia parece un graffiti
En la epidermis de la polis.

El olor a hierba húmeda,
El canto de la mierda de caballo
Sobre los hongos poliformes,
El trinar de un sonido
Sin artefacto posible
El amanecer sobre los cerros
Erosionados por una edad indefinida,
Me hacen placenteros estos días.

Para entender la ciudad
Tuve que huir a las montañas,
Lamentablemente se ha conjugado
El momento del retorno.

----------------------------------------Ibagué 17 Enero 2008.

9 comentarios:

Darilea dijo...

Siempre hemos de volver al principio.
Besos

CARLOS ARTURO GAMBOA dijo...

Darilea...será eso una condena o una virtud de la vida?

Un abrazo

CAPSULA DEL TIEMPO dijo...

La única forma de entender/extrañar es estar lejos.

Buen texto como siempre. Un abrazo desde Bolivia.

JUAN BATERO dijo...

un tio mio decia: no me gusta ir a fincas que quedan en cumbres, en montañas y si voy no me gusta mirar atras, porque si lo hago me hace reflexionar de lo insignificantes que somos y entre mas arriba...

Akasha Dulcinea dijo...

En el contraste encontramos lo valioso, desde la distancia vemos mejor, porque no es con los ojos con lo que miramos, sino con el corazón.

Que El Espejo Humeante De La Noche Te Comparta Su Energía.

CARLOS ARTURO GAMBOA dijo...

Cápsula del tiempo

De acuerdo, a veces la mejor manera de retonar, es partir.

Un saludo para tí alla en Bolivia

CARLOS ARTURO GAMBOA dijo...

Juan Batero

Me alegra verlo por esto lares devánicos, y creo que tu tío tenía razón, a veces somo demasiados pequeños, pero como superar el síndrome si provenimos de un espermatozoide...

CARLOS ARTURO GAMBOA dijo...

Akasha Dulcinea

Mientras el corazón no pierda la vista, te creeré...y espero que el espejo humeante de la noche traiga tu energía.

Besos

Cata Fdez dijo...

y como no?... si sólo se eniende cuando se han vivido los dos aspectos, las dos caras, los opuestos de algo. ¿Cómo sabría dimensionar la libertad, si no hubiese experimentado lo opuesto?¿si no me hubiuese privado yo, u otros de ella?...
entonces... el retorno no es más que el buen ciclo de la vida, que permite que nunca estés demasiado en un sólo estado o lugar, como para olvidar que existe otro... y así más que recuerdo, hacer vida todos los aconecimientos.

Un beso grande!